USSA 80 años EXPERIMENTANDO CON NOSOTROS ^^

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Domingo 1 de Agosto de 2010

Como los nazis, el gobierno de los EEUU lleva 80 años experimentando con su propia población

Escrito por Andreu Martí/ Rebelión          08-12-2008

Es sabido que las empresas farmacéuticas experimentan sus fármacos con seres humanos en África y América Latina. No importa que mueran miles y miles de hombres, mujeres y niños si con ello se garantiza la medicación en el “mundo desarrollado”.

Pero no es tan conocido que el gobierno de los EEUU tiene a sus propios ciudadanos y a su propio territorio como cobayas para experimentar productos químicos y biológicos. Y con la misma consecuencia: miles y miles de muertos.

Como los nazis

Antes de la Segunda Guerra Mundial, los experimentos con seres humanos en EEUU eran ya una práctica corriente. Lo mismo que en la Alemania nazi.

EN 1931 los médicos del Instituto Rockefeller inoculaban células de cáncer a seres humanos.

En 1932 comienza la operación Tuskegee para el estudio de la sífilis. Esta “operación “ duró décadas. Se comenzó con 600 negros, y durante 40 años a 400 de ellos se les inoculó la sífilis para ver su evolución frente a los otros 200 “sanos”. Conforme iban muriendo, el gobierno ofrecía a las familias entierros gratuitos a cambio de autopsias.

En 1940 se experimenta con 400 presos de Chicago, que son infectados de malaria y tratados con medicamentos experimentales. Los nazis pusieron como ejemplo este tratamiento para justificar su propio genocidio cuando fueron acusados en Nuremberg.

En 1942 se hacen experimentos con gas mostaza en 4.000 soldados. También se experimenta con nanonitas (amish) a cambio de librarse del servicio militar. Nadie era sabedor de las consecuencias de la pruebas a que eran sometidos.

En 1944 la Marina prueba máscaras y ropa antigás; los “cobayas humanos” eran encerrados en una cámara de gas y rociados con gas mostaza. ¿Les suena a algo?

En 1995 el gobierno admite que ofreció sueldos y medios para seguir con sus investigaciones a los científicos criminales de guerra japoneses que habían experimentado con seres humanos.

Finalizada la Segunda Guerra Mundial, con el comienzo de la Guerra Fría, los experimentos con seres humanos en los EEUU alcanzaron cotas increíbles

Experimentos con soldados

En 1994 un informe del gobierno revela experimentos con centenares de miles de soldados durante la Guerra Fría. Los soldados fueron expuestos a mostaza y gas nervioso, radiación de iones, psicoquímicos, alucinógenos y drogas.

Tres años después se dan a conocer las filmaciones de Alamo Gordo, en las que se aprecia cómo los mandos engañan a los soldados –más de 200.000 soldados- para que se expongan a la radiación, a 2 km de las explosiones nucleares.

Recientemente, en 2002, ha salido a la luz que 4.300 marinos fueron sometidos a 113 pruebas entre 1964 y 1968 con armas químicas y biológicas en sus propios buques, sin conformidad de los afectados ni protección alguna. Destaca el caso del buque George Eastman, en el que, en 1964 se usó el gas sarín, que ataca al sistema nervioso y es letal; el gas fue fumigado sobre el navío e introducido en el sistema de ventilación.

Entre 1960 y 1960 se desarrolló el Proyecto 112, en el que experimentaron con 5.842 soldados con agentes químicos y bacteriológicos, gases nerviosos VX y sarín. También se aplicaron estos productos en zonas pobladas. Para descontaminar los barcos de guerra se usó Betapropriolactono, que es un agente cancerígeno

Aparte de los cientos de miles de soldados sometidos a radiación nuclear, se calcula en unas 20.000 las personas que hicieron de cobayas humanas en diversos experimentos durante la Guerra Fría. La mayoría fueron soldados, pero también se pueden incluir a embarazadas (820 embarazadas recibieron dosis de hierro radiactivo) y niños (200 niños recibieron altas dosis de plutonio y uranio radiactivos). A Mary Jean Connell, ahora de 74 años, le inyectaron uranio en sangre, sin que ella lo supiera. El objetivo era saber el efecto de las armas atómicas en los seres humanos, en caso de guerra nuclear.

Los afectados desarrollaron diversos tipos de cánceres. En 1996 sólo se pudieron localizar a 12 personas vivas.

Y si hay que curar al enfermo, la situación no es mucho mejor. En 2007 estalló el escándalo del Hospital Militar Walter Reed, situado a menos de 10 km de la Casa Blanca. El “buque insignia” de la sanidad militar estadounidense es un edicicio en ruinas y plagado de ratas y cucarachas, donde reina el caos burocrático. Cientos de veteranos han de esperar semanas para recibir tratamiento.

Irak 1991: el “Síndrome el golfo”

En 1994 el Dr. Garth Nicolson en el Centro del Cáncer MD Anderson en Houston, descubre que los veteranos de Irak fueron inoculados con Micoplasma Incognitus, un microbio normalmente usado en la producción de armas biológicas. También se había experimentado con los presos de Texas. En 1996 el Departamento de Defensa tiene que reconocer que los soldados de la Guerra del Desierto fueron expuestos a agentes químicos.

Aparte de los 8.000 soldados que recibieron vacunas experimentales contra el botulismo, 400.00 soldados estuvieron expuestos a radicaciones de uranio en la guerra del Golfo en 1991. El total de soldados en el Golfo fue de 500.000.

Una gran cantidad de veteranos sufren lo que se ha denominado como el “síndrome del Golfo”: cansancio, dolores musculares y pérdida de memoria y sus hijos nacen con malformaciones.

Afganistán

En 2003 dos abogados denuncian que a los pilotos en Afganistán se les suministra anfetaminas para evitar la fatiga, en detrimento de su capacidad de concentración.

Experimentos con niños

En 1990, se experimentó con 1.500 bebés negros e hispanos de 6 meses de edad en Los Angeles. Es una vacuna contra el sarampión aún no autorizada.

En los años de la Guerra Fría se experimentó con niños deficientes de Massachussets. Se les dio de comer alimentos radiactivos.

A niños huérfanos con HIV de Illinois, New York, Maryland y Texas se les suministró fármacos experimentales contra el sida en los años 90 del siglo pasado. Si el niño mejoraba, la prueba era positiva; si el niño moría, la prueba era negativa. Los diagnósticos oficiales a los niños que morían eran neumonía o envenenamiento en la sangre. La mayoría de niños eran latinos o negros o blancos pobres

También se ha sabido recientemente que empresas de cine de Hollywood utilizaron niños para averiguar su reacción ante escenas de extrema violencia.

Experimentos con drogas

Se trata de emplear el LSD como agente químico paralizante. De 1947 a 1958 se experimenta con 1.000 personas; a partir de entonces los experimentos se hacen en Europa y Extremo Oriente.

En 1965 comienza el Proyecto MKSEARCH, que estudia las reacciones humanas ante drogas sicodélicas. El proyecto MKOFTEN, iniciado al año siguiente, trata de comprobar los efectos toxicológicos de ciertas drogas.

Experimentos con presos

En 1965 se aplica dioxino a los presos de la Prisión Estatal de Holmesburg en Filadelfia. El dioximo es un componente cancerígeno del Agente Naranja que se estaba utlizando en Vietnam. Se estudian los casos que desarrollan cáncer.

Experimentos con minorías étnicas 

En 1970 se da a conocer la existencia de “armas étnicas”, que actúan y eliminan colectivos determinados.

Durante la Guerra Fría se experimentó con esquimales de Alaska y negros con bajo nivel de inteligencia. A los esquimales se les dio yodo radiactivo para estudiar el comportamiento de la tiroides en situación de frío extremo. A enfermos de cáncer de raza negra con bajo nivel de inteligencia se les aplicó radicación por todo el cuerpo en la facultad de Medicina de la Universidad de Cincinnati (Ohio).

Experimentos con mineros

También están afectados los mineros que trabajaron en minas de uranio, a los que se suministró medicamentos radiactivos

El sida

En 1981 aparecen los primeros casos de SIDA entre la comunidad homosexual de New York, Los Angeles y San Francisco. Tres años antes se habían hecho pruebas con una vacuna de Hepatitis B, requiriendo especialmente hombres homosexuales promiscuos.

Experimentos con zonas densamente pobladas

Que se sepa, al menos entre 1949 a 1969 se han hecho pruebas con bacterias y virus en zonas pobladas.

En 1950 se rocía a San Francisco con bacterias. Se trata de ver la reacción de la población. Los casos de pulmonía se multiplican. En 1953 se rocían con Sulfuro de Zinc-Cadmio zonas de Winnipeg, St. Louis, Minneapolis, el Fuerte Wayne, el Valle del Monocacy en Maryland, y Leesburg, Virginia. En 1953 se rocía con Marcescens Serratia y del Bacilus Glogigii a las ciudades de New York y San Francisco. En 1955 se rocía con una bacteria a la Bahía de Tampa, Florida, para ver su efecto sobre la población. En 1956 se rocía con mosquitos con fiebre amarilla a Bahía de Tampa, Florida. En 1966 se rocía con Bacillus subtilis al Metro de New York, pudiendo afectar a un millón de personas. En 1968 se experimenta el envenenamiento del agua potable introduciendo productos químicos en la red de agua de Washington, D.C.,

En 1977 se hace público desde el Senado que entre 1949 y 1969 fueron rociadas con agentes biológicos hasta 239 zonas pobladas. Zonas como San Francisco, Washington, D.C., Centro-Oeste de EE.UU., Ciudad de Panamá, Minneapolis y St. Louis.

Como los nazis, los imperialistas norteamericanos no vacilan en asesinar a su propia población, incluyendo mujeres y niños. Para tomar nota.

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7 respuestas a USSA 80 años EXPERIMENTANDO CON NOSOTROS ^^

  1. bettablue dice:

    Alvrosda, it fckn breaks my heart.

    (love to you. xxxxxxxxx)

  2. siriusdice dice:

    Es increíble tanto dolor y sufrimiento causado por la avaricia y la ignorancia, con todo me pregunto si es suficiente denunciar o ya debería estar planeando un contraataque, no tiene que ser muy exitoso, digo somos unos cuantos miles de millones mas que ellos.

    Saludos indignados.

  3. ticoburbujista dice:

    Ver lo que cuenta Liam Scheff te deja sin palabras.

    Lo mas doloroso no es saber que eso ha ocurrido, sino saber que eso va a seguir ocurriendo sin que podamos impedirlo.

    A mi lo que me produce especial indignación es lo que hacen con los niños. Si lo hacen con un adulto (y encima con el consentimiento del adulto) pues todavía. Pero que se lo hagan a un niño es indignante.

  4. bettablue dice:

    Hola, brother.
    Si, es increible. Es la maldad en persona.
    Claro que no es suficiente solo denunciarlo, tambien hay que hacer algo.
    Pero cada persona hace lo que está dentro de sus posibilidades.
    Igual , como la gente se divide entre distintas profesiones, con una presicion bastante llevable, ( si hay demasiados medicos, la gente se decanta por los estudios de otra cosa…. para poder tener esperanzas de encontrar trabajo en su profesion, y en su sitio preferido de vivir y trabajar..) entre nosotros de la oposicion hay diferentes papeles de empeñar. No todo el mundo tiene que denunciar, y tambien actuar a la vez. No se si me entiendes, Sirius. Los que deben actuar, lo haran, pero primero tienen que tener la informacion.
    He leido algo de tu parte sobre si “estos blogs” tienen su razon de ser. Personalmente creo que si. Debemos de dar toda la informacion posible sobre causas importante, mientras que podamos ( ! ).
    Y si la oportunidad se me presentase, no lo dudes, una informadora actuaria ipso facto, (abajo los putones ! ! ! ! ) .
    Pero la informacion del internet les esta dañando de verdad. Y espero que muchos jovenes se indignen igual que tu, y que actuen antes de que sea tarde. Y que cada uno hagamos el papel que se nos está siendo indicado, por esta fuerza de otra dimension que nos esta ayudando actualmente.

  5. jesus dice:

    Creo oportuno poner un pequeño escrito del gran inbestigador y escritor Andreas Faber Kaiser.

    Creo oportuno —sin entrar en los detalles de los ensayos ya efectuados de guerra meteorológica y del terrorismo neutrónico— refrescar la memoria con la idea de que también pueden convertirnos, cuando se les antoje, en meros insectos.

    “¿No se podría difundir la peste entre los indios? Debemos aprovechar todos los medios a nuestro alcance para exterminar a esta repugnante raza.”

    La bombilla de la peste como arma se le encendió al general Jeffrey Amherst en carta que envió en junio de 1763 al coronel Henry Bouquet, que se hallaba a la sazón asediado por los indios en su fuerte de Pitt, durante la sublevación de Pontiac. La luz de esta bombilla fue recibida en el fuerte como una orden de su superior por el mencionado coronel, quien se las apañó para colocar en terreno ocupado por los indios frazadas infectadas con bacilos de la peste. La epidemia subsiguiente diezmó a la población indígena. Aplicando esta fecha, los Estados Unidos llevan un bagaje de 230 años de ensayo y uso del arma biológica.

    Haciendo un poco de historia extremadamente resumida:

    Los americanos recogieron finalizada la II Guerra Mundial las enseñanzas de los experimentos nipones con el arma bacteriológica.

    En julio de 1953 realizaron pruebas secretas sobre el valle del río Moncacy, en Maryland. Un avión de la Marina regó la zona con el producto químico NJZ2266, un sulfuro de zinc cadmio combinado con esporas licopodias, producto deshidratante derivado del cultivo de musgos.

    En septiembre del mismo año se efectuaron ensayos semejantes, bajo el nombre de código ‘Sacacorchos’ o ‘Barreno’, en el pueblo de Leesburg, en Virginia, a 48 km al norte de Washington. Simultáneamente, otras 21 pruebas ‘Sacacorchos’ a ‘Barreno’ fueron realizadas en Rosemont, Minnesota.

    También se realizaron ensayos de guerra bacteriológico y química en los sistemas de trenes subterráneos de New York, Saint Louis (Missouri), Minneapolis (Minnesota) y Winnipeg (Canadá).

    Corea y Vietnam conocieron también la aplicación del arma biológica.

    La guerra biológica —difusión permanente de agentes causantes de enfermedades— es apetecida porque es difícil comprobar en ella la participación del hombre.

    En la base de Camp Detrick, en Maryland, se efectúan estudios intensivos con bacterias resistentes a los antibióticos. Entre los insectos usados allí como transmisores de virus y bacterias figura un mosquito (aedes aegypti) transmisor de la fiebre amarilla y de la fiebre del dengue.

    200 cubanos murieron en 1991 de esta última enfermedad, nunca antes registrada en Cuba.

    Los transmisores de la misma son bacilos invisibles, incoloros y carentes de olor, al igual que los de otras tres plagas que afectaron en 1981 a la caña de azúcar, en 1979 al tabaco y en 1971 y 1980 al ganado cubano.

    En territorio estadounidense hay almacenadas enormes cantidades de gas neuroplégico que provoca la muerte instantánea, así como de herbicidas y defoliantes análogos a los aplicados en el Extremo Oriente. Las reservas del gas supertóxico BZ podrían exterminar, por si solas a la humanidad entera. Otros depósitos de modernizadas armas químicas y bacteriológicas se instalaron ya hace años en Europa, en especial cerca de Pirmasens, en Alemania. Malasia, Afganistán y El Salvador, por citar unos ejemplos, conocieron también la aplicación de las armas químicas. A partir de 1981 los Estados Unidos reduplicaron sus esfuerzos para lograr el perfeccionamiento y almacenamiento en Europa de las cargas químicas binarias, un gas neurotóxico de dos componentes que aisladamente son inofensivos, pero cuya combinación puede adoptar dos formas:

    la llamada GB, de acción inmediata

    la VX, de suspensión en la atmósfera.

    Ambas producen la muerte en el primer minuto.

    http://www.bibliotecapleyades.net/vida_alien/revelacion_cosmos/faber.htm

  6. jesus dice:

    Andreas Faber kaiser escribio:

    Creo oportuno —sin entrar en los detalles de los ensayos ya efectuados de guerra meteorológica y del terrorismo neutrónico— refrescar la memoria con la idea de que también pueden convertirnos, cuando se les antoje, en meros insectos.

    “¿No se podría difundir la peste entre los indios? Debemos aprovechar todos los medios a nuestro alcance para exterminar a esta repugnante raza.”

    La bombilla de la peste como arma se le encendió al general Jeffrey Amherst en carta que envió en junio de 1763 al coronel Henry Bouquet, que se hallaba a la sazón asediado por los indios en su fuerte de Pitt, durante la sublevación de Pontiac. La luz de esta bombilla fue recibida en el fuerte como una orden de su superior por el mencionado coronel, quien se las apañó para colocar en terreno ocupado por los indios frazadas infectadas con bacilos de la peste. La epidemia subsiguiente diezmó a la población indígena. Aplicando esta fecha, los Estados Unidos llevan un bagaje de 230 años de ensayo y uso del arma biológica.

    Haciendo un poco de historia extremadamente resumida:

    Los americanos recogieron finalizada la II Guerra Mundial las enseñanzas de los experimentos nipones con el arma bacteriológica.

    En julio de 1953 realizaron pruebas secretas sobre el valle del río Moncacy, en Maryland. Un avión de la Marina regó la zona con el producto químico NJZ2266, un sulfuro de zinc cadmio combinado con esporas licopodias, producto deshidratante derivado del cultivo de musgos.

    En septiembre del mismo año se efectuaron ensayos semejantes, bajo el nombre de código ‘Sacacorchos’ o ‘Barreno’, en el pueblo de Leesburg, en Virginia, a 48 km al norte de Washington. Simultáneamente, otras 21 pruebas ‘Sacacorchos’ a ‘Barreno’ fueron realizadas en Rosemont, Minnesota.

    También se realizaron ensayos de guerra bacteriológico y química en los sistemas de trenes subterráneos de New York, Saint Louis (Missouri), Minneapolis (Minnesota) y Winnipeg (Canadá).

    Corea y Vietnam conocieron también la aplicación del arma biológica.

    La guerra biológica —difusión permanente de agentes causantes de enfermedades— es apetecida porque es difícil comprobar en ella la participación del hombre.

    En la base de Camp Detrick, en Maryland, se efectúan estudios intensivos con bacterias resistentes a los antibióticos. Entre los insectos usados allí como transmisores de virus y bacterias figura un mosquito (aedes aegypti) transmisor de la fiebre amarilla y de la fiebre del dengue.

    200 cubanos murieron en 1991 de esta última enfermedad, nunca antes registrada en Cuba.

    Los transmisores de la misma son bacilos invisibles, incoloros y carentes de olor, al igual que los de otras tres plagas que afectaron en 1981 a la caña de azúcar, en 1979 al tabaco y en 1971 y 1980 al ganado cubano.

    En territorio estadounidense hay almacenadas enormes cantidades de gas neuroplégico que provoca la muerte instantánea, así como de herbicidas y defoliantes análogos a los aplicados en el Extremo Oriente. Las reservas del gas supertóxico BZ podrían exterminar, por si solas a la humanidad entera. Otros depósitos de modernizadas armas químicas y bacteriológicas se instalaron ya hace años en Europa, en especial cerca de Pirmasens, en Alemania. Malasia, Afganistán y El Salvador, por citar unos ejemplos, conocieron también la aplicación de las armas químicas. A partir de 1981 los Estados Unidos reduplicaron sus esfuerzos para lograr el perfeccionamiento y almacenamiento en Europa de las cargas químicas binarias, un gas neurotóxico de dos componentes que aisladamente son inofensivos, pero cuya combinación puede adoptar dos formas:

    la llamada GB, de acción inmediata

    la VX, de suspensión en la atmósfera.

    Ambas producen la muerte en el primer minuto.

    http://www.bibliotecapleyades.net/vida_alien/revelacion_cosmos/faber.htm

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