Sobreviviente

mita258

Sin querer ser catastrofistas, sabemos que todo puede pasar en este planeta Tierra…y por eso, merece la pena tener una pequeña inflexión sobre el trágico suceso en los Andes hace 37 años.

La pregunta sería:  ¿Podemos saber aquí y ahora (tal cual somos y estamos) cómo nos comportaríamos en una situación extrema?

Conferencia de Fernando Parrado en ExpoManagement , sobreviviente de los Andes:

“¿Cómo es posible sobrevivir donde no se sobrevive?”, “Sobrevivimos porque hubo liderazgos, toma de decisiones y
espíritu de equipo, porque nos conocíamos desde mucho antes”, dijo.
Y arrojó un primer disparador. “En la vida el factor suerte es fundamental.
Cuando llegué al aeropuerto de Montevideo no daban número de asiento para el avión. A mí me tocó, de casualidad, la fila 9, junto a mi mejor amigo. Cuando el avión chocó en la montaña, se partió en dos.
De la fila 9 para atrás no quedó nada. Los 29 sobrevivientes al primer
impacto viajaban en la parte que quedó a salvo.”
“De ellos, dijo, 24 no sufrieron un rasguño. Así,los menos shockeados
empezaron a ayudar, actuando como un verdadero equipo. Administramos barritas de chocolate y maní al punto de comer un grano por horas cada uno.
Marcelo, nuestro capitán y líder, asumió su rol para contenernos cuando le preguntábamos qué pasaba que no llegaba el rescate.
Decidimos aguantar.”
Pero días después el líder se desmoronó. La radio trajo la noticia de que
había concluido el rescate. “¿Cómo hubieran reaccionado ustedes? ?desafió a la audiencia.

El líder se quiebra, se deprime y deja de serlo.
Imagínense que yo cierro esta sala, bajo la temperatura a   -14 grados
 sin agua ni comida a esperar quién muere primero.” Silencio estremecedor de la primera a la última fila.
“Ahí me di cuenta de que al universo no le importa qué nos pasa. Mañana
 saldrá el sol y se pondrá como siempre. Por lo tanto,tuvimos que tomar
decisiones. En la noche 12 o 13 nos dijimos con uno de los chicos: «¿Qué
estás pensando?» «Lo mismo que vos. Tenemos que comer, y las proteínas están en los cuerpos.»

Hicimos un pacto entre nosotros, era la única opción. Nos enfrentamos a una verdad cruda e inhumana.”
 Desde la primera fila, decenas de chicos llevados por sus padres escuchaban boquiabiertos.

 “Hubo planificación, estrategia, desarrollo. Cada uno empezó a hacer algo
 útil, que nos ayudara a seguir vivos: zapatos, bastones, pequeñas
 expediciones humanas. Fuimos conociendo nuestra prisión de hielo.”
 “Hasta que me eligieron para la expedición final, porque la montaña nos estaba matando, nos debilitaba, se nos acababa la comida.
Subí aterrado a la cima de la montaña con Roberto Canessa. Pensábamos ver desde allí los valles verdes de Chile y nos encontramos con nieve y montañas a  360 grados. Ahí decidí que moriría caminando hacia algún lugar.”
Entonces sobrevino el momento más inesperado. “Esta no es la historia que vine a contar”, avisó.  Y contó que su verdadera historia empezó al regresar a su casa, sin su madre y su hermana, sin sus amigos de la infancia y con su padre en pareja nuevamente.
“¿Crisis? ¿De qué crisis me hablan? ¿Estrés? ¿Qué estrés? Estrés es estar muerto a 6000 metros de altura sin agua ni comida”, enfatizó.
  Y cerró, determinado: “Las empresas son importantes,
 el trabajo lo es, pero lo verdaderamente valioso está en casa después de trabajar: la familia.
No se olviden de quien tienen al lado, porque no saben lo que va a pasar mañana.”

Documental Viven:


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2 Responses to Sobreviviente

  1. Danny dice:

    Esto es algo que me tocó de cerca.
    Hace 37 años cuando era apenas un niño.
    Fernando, sabe de que habla. Creo que esta historia, aunque muchos la juzgan desde que sucedió, es un ejemplo de que cuando se enfrenta la cara de la muerte es cuando nos damos cuenta de que es importante y que no.
    Sobrevivir.
    Después que nos damos cuenta que no somos eternos y que se acaba en cualquier momento nos damos cuenta de que es lo valioso. (Todos tenemos esa sensación de que somos eternos o que estamos seguros que nos falta mucho aún)
    Saludos
    Danny

  2. REVBAL dice:

    Bueno esta historia extrema no recuerda que en estos casos, nuestro genes reptilianos toman el mando. Igual pasa en algunos cayucos que se dejan demasiado tiempo en el mar sin agua ni alimentos. Los que sobreviven se comen a los muertos.
    Terrible dilema al cual no me gustaría afrontar.
    Es una historia de ayer, de hoy y me temo de mañana.

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