La Meditación Zen: Pura Desprogramación Mental (1)

La meditación, o atención consciente, es un proceso mental que consiste en enfocar la atención.

Aunque hay muchos estilos de meditación, se distinguen dos enfoques principales: la meditación que tiene un objetivo específico y la meditación que carece de él. La segunda clase de meditación es la atención consciente pura, que no guarda relación alguna con una sensación, idea o fenómeno en particular, esta es la Meditación ZEN. Los principiantes suelen considerar que esta clase de meditación es muy difícil y la recomendación es que se comience con la meditación dirigida a un objetivo específico. Para ello, puede centrar la atención en lo siguiente:

– Una sensación corporal, como la respiración.
– Una parte del cuerpo, como alguno de los siete chakras o centros de energía (que son la parte sutil de las siete glándulas endocrinales mas importantes de nuestro organismo físico)
– Una acción o proceso, como comer, caminar o fregar los platos.
– Un objeto físico, como la llama de una vela.
– Un mantra (ya sea un único sonido, una serie de sonidos o un cántico).
– Un pensamiento, como la idea de la paz, la alegría, el amor o la compasión.
– Una visualización (una forma especial de meditación basada en la imaginación creativa, de tal forma que pueda dibujar en la mente conceptos como la luz, el vacío, etc)

Practique la meditación con todos estos objetivos hasta que descubra cuál es el que mejor le funciona.

Considere la meditación como un árbol que debe regar todos los días: no puede dejarlo sin agua, pero tampoco debe ahogarlo con demasiada agua. Confíe en que algún día sus cuidados harán que el árbol florezca y produzca frutos.

Y he aquí siete consejos esenciales que debe seguir si quiere que crezca el árbol de la meditación:

Practique con regularidad: Propóngase meditar todos los días. Si no es posible, hágalo al menos varios días a la semana.
– Cultive la motivación correcta: Hay muchas razones por las cuales vale la pena practicar la meditación (salud, integridad, paz mental, claridad, crecimiento espiritual).
Identifique la suya. La mejor razón para querer meditar es conseguir vivir con plenitud y ayudar a otras personas con aquello que usted obtiene de la propia meditación.

Medite siempre a la misma hora: El cuerpo y la mente funcionan mejor si siguen una rutina regular, así que aprovéchese de ello. Después de algunas semanas meditando a la misma hora del día (o de la noche), esperará con ansia la próxima sesión.

Es inevitable que a veces no sienta disposición para meditar. En esos casos, siéntese en calma durante cinco minutos. A menudo basta ese lapso de tiempo para que se modifique su disposición de ánimo y pueda meditar como siempre. Si no es así, no se enfade consigo mismo; dedíquese a otra actividad e inténtelo otra vez más tarde, o déjelo para otro día.

Medite siempre en el mismo sitio: Escoja el mismo lugar por la misma razón por la que siempre medita a la misma hora: recuerde que a su cuerpo y a su mente les gusta lo conocido. Utilice este hecho a su favor, y reserve para la práctica una habitación o un rincón que su mente pueda asociar con la meditación.

Escoja una postura apropiada y practíquela correctamente: Siéntese con la espalda erguida, el pecho abierto y el cuello relajado. No se recueste para meditar, porque se quedará dormido; y nunca lo haga en la cama, ni siquiera sentado en ella, porque es probable que su mente asocie la experiencia con el sueño. Si no está habituado a sentarse en el suelo, intente hacerlo en una silla de respaldo recto o en un sofá.

Escoja una técnica y concéntrese en ella: Al principio, tal vez desee probar distintos métodos de meditación para ver cual le resulta más atractivo. Pero una vez que haya encontrado la técnica indicada para sus necesidades, no la abandone hasta obtener resultados (mayor paz mental y felicidad, por ejemplo).

Comience con sesiones cortas: Para empezar, medite entre diez y veinte minutos. Si la sesión de meditación se prolonga sola y sin esfuerzo, disfrútela. Pero nunca se obligue a meditar cinco minutos más si el tiempo se le convierte en un problema o si hacerlo le causa ansiedad. Evite también exagerar en cuanto al tiempo de meditación; con frecuencia, los principiantes creen haber tenido una “meditación larga y placentera”, pero en realidad sólo han estado soñando despiertos. Así pues, es muy importante que esté atento durante la meditación.

Cuando comience a perderse en un estado de comodidad, puede estar seguro de que no está meditando.

Manténgase alerta pero relajado: La alerta interior, o atención consciente, no equivale a tensión o estrés. Asegúrese de tener el cuerpo relajado en toda la sesión.
En los gatos se observa bien este estado de alerta: incluso cuando están completamente relajados, sus orejas se mueven como antenas de radar para captar cualquier sonido del entorno. Cuanto más relajado se encuentre, más despierta estará su mente.

No se agobie con expectativas: Es muy razonable meditar con el deseo de crecer espiritualmente y sacar provecho de la experiencia. Sin embargo, no espere que todas las meditaciones sean maravillosas y placenteras.

Prepárese previamente: Como principiante, no le será fácil pasar de la tensión cotidiana a la meditación. Es conveniente que la mente se relaje durante un rato antes de que usted se siente a meditar. Tome un baño o dúchese, o simplemente lávese la cara y las manos.

Esté dispuesto a practicar la meditación durante toda la vida: Un árbol no crece de la noche a la mañana. , si al cabo de uno o dos meses la meditación no obtiene los beneficios que había imaginado, no se dé por vencido. No concluya precipitadamente que la meditación no funciona o que la técnica que ha utilizado no es efectiva. En lugar de eso, revise sus ideas sobre la naturaleza de la meditación y, después, siga intentándolo. El simple esfuerzo cuenta mucho.
No se fíe de los talleres de fin de semana en que prometen éxito inmediato o incluso la mismísima iluminación.

Para meditar es importante adoptar una postura correcta. A continuación le ofrecemos una serie de consejos que le ayudarán a desarrollar buenos hábitos a la hora de sentarse a meditar:

Espalda: Durante la meditación, lo más importante es la posición de la espalda. Debe estar erguida pero relajada, con el pecho abierto y el cuello sin tensiones. La postura correcta permite que las energías del cuerpo fluyan con mayor libertad, previniendo así el adormecimiento. Casi todos los occidentales necesitan sentarse sobre un cojín firme para mantener la postura correcta durante la meditación y evitar que se les duerman las piernas. Sin embargo, asegúrese de no inclinar demasiado la pelvis hacia delante. Como alternativa, puede sentarse en una silla. Mientras pueda mantener la postura el tiempo deseado, cualquier posición es aceptable.

Cabeza: Para conservar la cabeza en la posición correcta, imagine que un cordel sale de su nuca y sube hacia el techo. Así, la cabeza se mantiene erguida, ligeramente inclinada hacia delante. Pero si la inclina demasiado hacia delante, aumentará la somnolencia; y si está demasiado erguida, la mente comienza a distraerse.

Lengua: Lleve la lengua hacia atrás en contacto con el paladar, justo detrás de los dientes superiores. Si al comienzo siente incomodidad, relaje la lengua durante unos segundos y luego repita el proceso. Con la práctica, la lengua ascenderá automáticamente hasta los senos frontales para estimular muchos centros vitales del cerebro.

Dientes: No apriete los dientes y mantenga relajadas las mandíbulas. Además, asegúrese de cerrar la boca.

Piernas: Si puede permanecer sentado con las piernas cruzadas durante un tiempo prolongado y sin sentir molestias, está prfecto pues las piernas dobladas cierran un circuito energético que facilita la concentración.

Brazos: Coloque las manos en el regazo, con las palmas huecas y hacia arriba, la derecha sobre la izquierda. Relaje los brazos y los hombros. Asegúrese de que haya unos centímetros entre los brazos y el tronco; así el aire circula y evita la somnolencia.

Ojos: Muchos principiantes prefieren cerrar los ojos, lo cual está muy bien. No obstante, según vaya desarrollando su capacidad de concentración, puede intentar meditar con los ojos entreabiertos y con la mirada en dirección al suelo, justo enfrente suyo; así le estará diciendo a su cerebro que no quiere dormir. Los practicantes avanzados pueden mantener los ojos abiertos de par en par sin distraerse. Sea cual sea su situación, mantenga relajados los músculos de los ojos.

Superar los obstáculos para meditar
Éstos son algunos de los obstáculos con los que puede encontrarse:

Sueño: Muchos principiantes y no principiantes se quedan dormidos porque su subconsciente asocia la lentitud del pensamiento durante la meditación con el hábito de dormir.

Duda: Puede preguntarse si está meditando de forma correcta y si la práctica es eficaz, e incluso puede tener dudas en cuanto a sí mismo. O si para meditar debe renunciar a las cosas que le producen placer,o si se opone a sus creencias religiosas ; o si antes de meditar debe buscar un maestro. Todas son dudas que asaltan en un momento u otro al practicante, cada uno en su voluntad de avanzar al encuentro con la fuente de su Ser encontrará la fuerza necesaria para seguir adelante. Todo el mundo puede meditar, pero no espere tocar el cielo desde el primer día.

Aburrimiento: La atención consciente, que básicamente consiste en no hacer nada, puede resultar muy aburrida para una mente hiperactiva. En este caso, la mente inventará distintas soluciones para aliviar el tedio, incluso abandonar la práctica.
Solución: Acepte que se aburre y haga del tedio el centro de su atención consciente, por lo menos temporalmente.

Incomodidad física: Con frecuencia descubre que, poco después de que se sienta a meditar, cualquier pequeña sensación se magnifica. Hasta un picor leve se transforma en una comezón insoportable.
Solución: Perciba el picor, respire y siga con la atención consciente. De hecho, es posible que el picor le dé una dosis adicional de energía que puede utilizar para concentrarse mejor. Si la sensación se hace insoportable, ¡rásquese! No haga una montaña de un grano de arena.

Pensamientos negativos: La meditación hace surgir las tendencias negativas del subconsciente. Afrontar esta negatividad puede ser inquietante.
Solución: No se deje atrapar por los pensamientos o estados negativos que puedan aparecer en su mente. No pierda de vista que esos pensamientos y sentimientos no forman parte de su esencia y adopte un comportamiento opuesto a esos estados. Por ejemplo, si de pronto tiene pensamientos oscuros y llenos de resentimiento hacia alguien, concéntrese en el sentimiento del afecto y proyéctelo en torno suyo.

Prisas: Pocas cosas son más perjudiciales en la práctica de la Meditación que darse prisa para que algo suceda. No es posible ir deprisa con la meditación.
Solución: ¡Tenga paciencia! Bríndeles a su cuerpo y a su mente tiempo suficiente para cambiar. No fuerce nada.

Falsa santidad: En el Zen, este estado de falsa santidad se conoce como hedor del zen. Esta situación se produce cuando les dice a los demás que ha tenido una experiencia meditativa intensa, que usted ya está por encima de todo y que es casi un maestro por derecho propio. Fanfarronear es un error de principiante. Después, como todos sabemos, es más dura la caída.
Solución: Sea realista y modesto con respecto a sus logros. Disfrute sus progresos a lo largo del camino pero no los vaya contando por ahí. Si su crecimiento interior es verdadero, los demás lo notarán tarde o temprano.

Buscar fenómenos: Algunos principiantes consideran que la meditación es una especie de búsqueda del tesoro. Esperan tener todo tipo de experiencias trascendentales, como ver luces de colores y apariciones fantásticas o escuchar sonidos extraordinarios. Cuando estos efectos especiales no aparecen, algunos se sienten decepcionados o empiezan a fantasear.
Solución: Asegúrese de comprender bien la naturaleza y el objetivo de la meditación, que consiste en educar la mente para que alcance la paz y la comprensión, facilitando el crecimiento interior.

Ilusion o Maya : Tenga cuidado con esa actitud tan común hoy en día que sostiene que nada importa realmente porque todo es ilusorio. La meditación nos revela hasta qué punto la realidad cotidiana es una creación mental, pero esto no la despoja de valor. A menudo, esa actitud oculta honda inestabilidad personal.
Solución: Siga trabajando, cuidando a su familia y pagando sus facturas.

Autor: Georg Feuerstein

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21 Responses to La Meditación Zen: Pura Desprogramación Mental (1)

  1. 2012survivor dice:

    Magnífico Sat…

    El Despertar es el primer paso, y quien reflexione sobre los temas que aquí se tocan, y haya llegado a la conclusión de que son verdaderos, ya estará muy cerca del Despertar, o lo habrá hecho ya. Disfrutad del sabor único de la Verdad.

    Luego viene el paso más decidido: La Iluminación. El contacto con la consciencia universal, alcanzar el auténtico yo, todopoderoso en la mente, que ningún Ego puede doblegar. Con la Meditación Zen se vislumbra su camino.

    El Zen no tiene dogmas, pero hay escritos Zen de diversos autores como Dogen con el Fukanzazenshin, y más actualmente el Maestro Taisen Deshimaru, y a nivel occidental pueden consultar a Alan Watts. Aunque todos intentan explicar sus experiencias con palabras, cosa que es imposible de plasmar con exactitud.

    A parte de todo, el hecho de acercarnos a un aumento de energía en la Tierra, seguro que facilita la apertura de chakras y acelera la concentración y por tanto, se allana el camino a la Luz.

    Gracias Sat

    Saludos en Loto

  2. PureEnergy dice:

    Gracias sat por el articulo aunque es claro me sigue quedando una duda:

    Si la meditaicon del zen no tiene un objetibo puntual y se itenta agudizar/ desarrollar la atnecion, en qeuse fija la atencion? en lo que surja del subconsiente? en explorar lo que se te crusa por la mente?

    Suvivor tenes algun link de algun buen pdf como para arrancar? por que entiendo que hay una gran filosofia dentro del zen que no logro visualizar gracias 🙂

  3. sat7 dice:

    PureEnergy:
    La meditación zen es sin objetivos o sea le da una patadita a la mente que siempre está con los objetivos.
    La mente dice: qué me ofrece la meditación zen?
    Y el zen le contesta: tu propia disolución maja!
    Con estos graves postulados la mente no querrá saber nada de meditación jeje.
    ¿Mas preguntas?

  4. sat7 dice:

    Por si no hay mas preguntas…

    Tu no eres la mente, tú no eres el cuerpo, tú eres el testigo que observa tu cuerpo y tu mente.

    Por mi parte si encuentro links buenos, los pongo, pero esto es como todo, mucha parafernalia para algo tan simple.

    Abrazos a los interesados y vamos con todo!: aquí y ahora para empezar.

  5. PureEnergy dice:

    Ok aclarada la duda.
    es simplentene reconoserme como el obsebador ultimo que soy, detras del cuerpo, detras de la mente, detras de todo lo que percibo hay estoy yo en el origen.

    Menuda tarea 🙂 sin duda que llevara bastante practica.
    Porque la mente es una cosa bastante tenas y absorbente, no le gusta nada que le pasen por ensima.

  6. 2012survivor dice:

    Voy a citar al Maestro Taisen Deshimaru del libro “La Práctica del Zen”. Concrétamente este extracto fué el que hizo un “click” en mi mente:

    “…El Sufrimiento es alimentado, mantenido o acrecentado por el trabajo mental. Sufrir es siempre pernsar que se sufre, Así, se sufre más todavía.Todo cuanto hemos relegado y desterrado a las profundidades de nuestro Ser, y que parece ya olvidado, puede despertar súbitamente a causa de un choque o por mor de las circunstancias. Este contenido reaparece y se transforma en sufrimiento, multiplicando considerablemente y de manera intolerable cualquier pequeña herida de amor propio de las que la vida suele causar. Durante el Zazen (meditación Zen) el pensamiento consciente está prácticamente detenido, y la consciencia se vuelve apacible, tranquila y receptiva. Se crea un clima en el que ni se piensa ni se sufre. Se vive en las profundidades del propio Ser, donde todo es silencio, vacío absoluto. Se cortan las raices del sufrimiento. Mediante el Zen, las cosas regresan al lugar relativo que deben ocupar. Debeis llegar a pareceros al muerto en su ataud. . Durante el Zazen, las condiciones se parecen al tiempo de la muerte. Y nada es importante enfrentado a la muerte..” (Taisen Deshimaru)

    Aquí tienes un link con texos Zen para leer:

    http://www.oshogulaab.com/ZEN/TEXTOS/LISTADOTITULOSZEN.htm

    NO BUSQUEIS EL CAMINO EN LOS OTROS,

    EN UN LUGAR LEJANO;

    EL CAMINO ESTÁ BAJO NUESTROS PIES.

    AHORA VIAJO SOLO…

    PERO PUEDO ENCONTRARLO EN TODAS PARTES;

    CIERTAMENTE, ÉL ES AHORA YO,

    PERO AHORA YO NO SOY ÉL.

    ASÍ TAMBIÉN, CUANDO ENCUENTRO LO QUE ENCUENTRO,

    PUEDO OBTENER LA VERDADERA LIBERTAD.

    Hokyo Zan Mai – Maestro Tozan

    Saludos en Samadhi

  7. PureEnergy dice:

    gracias survivor!! ahora tengo mucho para leer, solo me falta el tiempo. jeje

  8. sat7 dice:

    Pure:
    No malgastes mucho el tiempo en leer; dicen los que saben: 90% práctica y 10 % teoría.
    namasté

  9. PureEnergy dice:

    Si sat estaba bromendo!! de hecho es lo que menos hago con mi dia 🙂
    Ya que andas por aca te pregunto, que diferencia hay enter el zen y otras las meditaciones que se emplean para eliminar la mente?

  10. sat7 dice:

    Acabo de llegar.

    Vamos a comenzar con buen pie: La mente no se elimina.
    La mente es la parte mas sutil del cuerpo y el cuerpo es la parte mas densa de la mente.
    Nada va a conseguir eliminar una sin la otra. El Zen menos.

    Así como la naturaleza del cuerpo es moverse, (caminar, danzar, hacer el acto sexual, abrazar, expresarse de mil y una maneras), la naturaleza de la mente es PENSAR.

    Y eso no hay quien lo pare…

    El Zen ( mas bien el zazen o meditación zen sentada) te enseña a observar los pensamientos, a observar tu mundo interior. Y eso es algo que a nadie se le ocurre: observarse a sí mismo mentalmente… Por lo tanto, nuestras acciones siempre serán resultado de unos pensamientos no observados por nosotros, eso es igual a decir que nuestras acciones serán noconscientes.

    Cuando haces consciencia de tus pensamientos, estás poniendo luz a la parte mas sutil de tu cuerpo, y como todos sabemos ya a estas alturas: lo sutil es mas poderoso que lo grosero. En casa la que manda es ella…por ejemplo. Cuando llevas la consciencia, el testigo o la observación a la mente, descubres que no hay otro momento que el presente. (No pensamiento-pura sensación) Pero esto es tema para otro libro.

    Un abrazo brother

  11. kiyupow dice:

    Ahh… como me oxigena leer o escuchar sobre el zen.

    Sat:
    Ahí va la crítica (que como tal, es RACIONAL, jeje) al zen:

    Es una técnica.
    Toda técnica te ata porque:
    – fue desarrollada por un deseo del ego
    – está asociada a la consecución del objetivo
    – te ata a la ilusión de la causa y el efecto, que son producto del pensar (la mente crea las causas-efecto)

    Conozco un maestro zen. Él dice, (aprox) “cuando catas la iluminación/satori es más adictivo que la droga más dura”, por supuesto que lo dijo con una cierta ironía, pero revela el hecho de que la técnica te ata.

    ¿Se puede despertar sin técnica? …se podría preguntar.
    ¿Por qué habría que despertar?…respondería yo
    Porque esto es una p…mierda…se me podría replicar.
    Ah vale…entonces adelante….cedería yo, irremisiblemente.

    La cuestión es ¿quién se ilumina? -tal como preguntaba Ramana a un discípulo que le prguntó si alcanzaría la iluminación. ¿Cuando “te” iluminas “tu” estás ahí? Pues sí, estás ahí, pero no iluminado…estas al lado de eso que se expresa iluminado.
    El ego es un nudo que no lo deshace ni la sosa caústica.
    Entonces quizá la técnica meditativa (y por qué no, tb la vipassana u otras…) te darían vislumbres y experiencias (y por cierto que incluso muy “potentes”, hasta el punto de que fuesen más “”adictivas” que las drogas duras”…) pero quizá no ESTADOS. Es decir, que quizá no se siga del meditar el despetar (que sería un estado, no una experiencia…)

    Aún así, como ya te dije Sat, está entre mis deseos egocéntricos (jajaja) controlar/dominar/practicar esta técnica. Otra cosa es que crea que eso me pueda “iluminar”. Soy más bien esceptico en ese sentido.
    Los despiertos se despiertan con zen o sin zen, es mi opinión. Puede que haya un conjunto de despiertos que practicaron zen (y otras cosas, porque hay despiertos en todas las tradiciones meditativas, espirituales), pero no implica que el zen te lleve al despertar necesariamente. De hecho, pienso que ninguna técnica te lleva al despertar necesariamente, por altísimo que sea el control que llegue s a poseer de la misma. Puedes ser el mejor meditante zen de la historia y no despertar realmente (tendrías experiencias, pero no estados integrados): es solo mi opinión.

    Y la gran pregunta que queda es…¿y qué demonios es eso de DESPERTAR?
    ((así cómo…¿Qué es la energía? (cuánto más lo pienso más tonto me quedo sin saber…parece una palabra para designar algo que no tenemos ni puñetera idea de a qué nos referimos realmente…))
    …quizá sea otro gran concepto para definir algo que tampoco sabemos realmente qué estamos designando.

    Sea como sea, gran técnica, el zen!

    Vuestras réplicas son bienesperadas!

    Abrazos

  12. kiyupow dice:

    Ah, y una proposición de definición ultrasintética del zen:
    hacer nada… con la espalda recta.
    qué duro nos resulta no hacer REALMENTE nada, y qué duro resulta mantener la espalda REALMENTE erguida…ufff, jeje

    saludos!

  13. sat7 dice:

    Ki, amigo mío :

    El Zen no es técnica, técnica ( o herramienta) es el Zazen.

    Dices: Toda técnica te ata porque:
    – fue desarrollada por un deseo del ego

    Digo: el ego no tiene deseo con el zen, porque el zen significa su total desaparición. Quizás al principio el ego se sienta retado por pasar unos minutos sin moverse y mantener la observación de su mundo interior, pero eso no dura mucho, si es deseo del ego, por que el ego es como una mariposa que va de flor en flor, además de inconsistente de por sí.

    Dices:

    – está asociada a la consecución del objetivo
    – te ata a la ilusión de la causa y el efecto, que son producto del pensar (la mente crea las causas-efecto)

    Digo: la mente crea la causa el cuerpo el efecto, es similar a purusha y prakriti (lo inmanifestado (espíritu puro) y la manifestación (materia visible que conocemos o no)

    Dices:

    Conozco un maestro zen. Él dice, (aprox) “cuando catas la iluminación/satori es más adictivo que la droga más dura”, por supuesto que lo dijo con una cierta ironía, pero revela el hecho de que la técnica te ata.

    Digo:
    NO conozco ningún maestro zen que diga eso. Este señor que tu mencionas debe de ser new age o/y consumidor de ácido lisergico dado a la meditación Zen (que los hay…).
    ¿Y por qué no es adictiva la iluminación? Por que es real. Lo que es adictivo es el soñar, es el mejor de los estupefacientes, la prueba somos nosotros mismos que no nos interesa para nada Despertar (hablo en general).

    Dices:
    ¿Se puede despertar sin técnica? …se podría preguntar.

    Digo:
    No, solo es posible despertar con técnica, luego, que estás despierto te olvidas de la técnica, es lo mismo que el chupete, al cabo de los años ya ni lo hechas en falta y no sabes porqué…(estás en otra cosa)

    dices:
    Los despiertos se despiertan con zen o sin zen, es mi opinión. Puede que haya un conjunto de despiertos que practicaron zen (y otras cosas, porque hay despiertos en todas las tradiciones meditativas, espirituales), pero no implica que el zen te lleve al despertar necesariamente. De hecho, pienso que ninguna técnica te lleva al despertar necesariamente, por altísimo que sea el control que llegue s a poseer de la misma. Puedes ser el mejor meditante zen de la historia y no despertar realmente (tendrías experiencias, pero no estados integrados): es solo mi opinión.

    Digo:
    Diferentes aspirantes al despertar: diferentes técnicas para despertar.

    Dices:

    Y la gran pregunta que queda es…¿y qué demonios es eso de DESPERTAR?

    Digo:
    Es lo que haces todas las mañanas, salir de un sueño y darte cuenta de que fué solo un sueño. Aplícalo a tu existencia y ahí lo puedes saborear. Despertar es algo que como te diría Lao Tze: si te digo lo que es, no te estoy diciendo lo que realmente es…por que la mente solo entiende a la mente y pongo a colación a Jesús (sepan todos que algunas cosas que dice son tan extrañas, que la hermandad no ha sabido qué hacer con ellas y las ha dejado tal cual, por eso las cito en los comentarios: dar al cesar lo que es de cesar (mente)
    y a Dios lo que es de Dios (lo Real)

    Saludos Sátvicos

  14. kiyupow dice:

    sat
    así es, la técnica es el zazen…error terminológico por mi parte.

    Creo que no me solventas la paradoja del ego Vs practicar zen. ¿Por qué se sienta el practicante a hacer zazen? El que decide es el ego. A lo que no es ego no le tiene sentido “hacer algo en concreto”, como sentarse a hacer nada con la espalda recta.
    Yo pensé que me responderías con algo parecido a que es una aporía teórica originada por el intelecto. Pero aún así, no quedaría rebatida, solo desacreditada.
    El ego persiste en el deseo de espiritualizarse, de evolucionar, e incluso tras el deseo de trascender o de iluminarse. No digo que el ego sea malo, solo que es así (y digo yo que por algo será: así que por qué tanto interés en “eliminarlo”?). Mantengo que el ego no es un, ni el, problema. Es como un órgano que tiene su función. Aquí hablamos de actualizar el ser propio en la consciencia.

    Te discuto lo de que sea necesaria la técnica para despertar. Hay muchos seres que despertaron sin técnica de ningún tipo. Seguro que conoces casos, no? Por ejemplo. Ramana Maharshi y Nisargadatta, entre otros…
    Además, ¿necesitas de una técnica para salir del sueño cada mañana?

    El maestro zen que te digo te aseguro que es un maestro zen “de pata negra”. No te voy a dar datos por discreción, pero te pido que me creas en esto (puntualmente). En cualquier caso, esto no es prueba de nada (solo lo indico a modo ilustrativo de mis propias tesis), cada maestrillo tiene su librillo.

    El ego está ahí. El cuerpo está ahí. La matrix está aquí.
    Para mí la clave está en la identificación de uno mismo. Puedes ver al ego y entender “no soy eso” igual que ves tu corazón y dices “no soy eso”, pero entiendes que es un órgano vital para tu existencia. Ahí emerge lo que eres: ese observador (por utlizar terminología conocida) que puede observar incluso tu ego, tus pensamientos, tu discurrir mental, tu actividad psico-física…Ese observador es impersonal. Es un estado indescriptible, en efecto, donde estás “fuera” pero sin dejar de ser “aquí-dentro-de-matrix”. No hay palabras.

    En cualquier caso, replanteo el concepto “despertar” porque desde luego el ego no puede despertar, ya que es sueño en sí mismo. De modo que puede emerger la actualización de tu ser a traves de la eclosión del estado de observación de tu existir…por tanto, ¿qué despierta, si lo que emerge NO ES SUEÑO ni soñado? ¿Quizá el soñador?—-mmm, en ese caso, igual sí…despierta porque se desidentifica.

    Saludos meditantes Sat

  15. sat7 dice:

    Tu mismo lo has dicho:
    …el ego no puede despertar, ya que es sueño (no es real) en sí mismo…

    Eso es todo. Por ahora.

    Abrazos

  16. kiyupow dice:

    Ok.
    Abrazos

  17. Hola Saludos Muy Cordiales
    Un Koan: Proponte que tan intensamente puedes estar aqui y ahora en este preciso instante.

    Si no es esto, que lo seria, si no es ahora, Cuando? si no es aqui, Donde? Si no eres Tu, quien?
    Siempre ahora es cuando, aqui es donde, yo soy Quien, y lo que sea que estes haciendo es el que.
    ILUMINATE DE INMEDIATO,Y JAMAS TE CANSES DE AGRADECERLO TODO, nunca economices sonreir.

  18. Rosa Lilia dice:

    Estamos interesados en retiros de meditación en un entorno bonito. ¿Pueden darnos información? Gracias

  19. dark dice:

    Años intentando meditar, y a lo mas que llegamos es a acallar un poquito la mente, porque el maldito runrun sigue impasible como el ralentí de un coche.

    Os leo en los comentarios y concluyo:

    No entiendo una mierda
    cada vez me resulta todo mas ajeno y lejano

    Tiro la toalla

  20. Os dejo una entrevista muy interesante acerca de la atención plena,entre otras cosas, de E. Tolle.

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